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jueves, 27 de setiembre de 2007

Marthismos


Siendo sincero pensaba comenzar esta serie de grandes bibliografías fujimoristas con Carlos Raffo, alias “Mapache Feo”, “Mapache Gordo” o “El Agente Naranja”, pero no importa cuán gracioso resulte ser Raffo, ni cuantos chiste y disparates dice por hora (debería escribir para El Otorongo) nada de lo que ha dicho últimamente es digno de compararse con la lady del fujimorismo, una de las geishas más renombradas de la historia peruana.

Si bien la gente ya no debe recordar esas terribles Mesa Directiva del Congreso, en la cual las tres Martas rotaron las labores ejecutivas, para mí es el símbolo de una época. Primero estaba Martha Hildebrandt, conocida por sus siestas en el hemiciclo, sus descalabros periodísticos, su gusto por la alta (y solamente esa) cultura y como no, sus peleas con personas peruanas de otras lenguas. También estaba Martha Moyano, actualmente 2da Vicepresidenta, recordada por ser la hermana de Maria Elena Moyano, tal vez el mayor personaje que ha salido de Villa el Salvador, un ejemplo de coraje, valor y entrega. Pero su hermana nunca se ha caracterizado por su inteligencia, o su habilidad para entender a veces los códigos políticos. Y por último está Martha Chávez, tal vez la más grande joyita de esta corona, para quién sólo tengo uno cuantos y bien afilados adjetivos.

Siempre he recordado desde que tengo memoria del Fujimorato, que Chávez era una de los rostros emblemáticos del gobierno, siempre sacando la cara por todo lo que hacía su amado Chino, junto a las ya casi olvidadas Luz Salgado y Carmen Lozada: Ellas eran la geishas, las encargadas de cerrar filas cuando había una pregunta incómoda o algún comentario adverso. Martha siempre fue la encargada de dar las declaraciones más duras, las más osadas, casi un ejercicio de sacrificio y autoponderación. Incluso cuando fue Presidenta del Congreso, nunca dejò de lado sus labores en proteger al ejecutivo.
Creo que lo más fuerte que dijo alguna vez (hasta el lunes) fue defendiendo al Grupo Colina y al Ejército, diciendo que era probable que Leonor La Rosa, ex agente del SIN que fue torturada bajo órdenes de Santiago Martín Rivas, se “autotorturó”. Así de simple, sin aspavientos ni muecas. También recuerdo que dijo, aunque mi memoria me falla, que las victimas de La Cantuta se “autosecuestraron”, pero no me costa, debido a la cantidad de parodias que nacieron después. Frases como “autoasesinato” “autofraude” “autocomplot” y “autoatentado” rotaron de boca en boca y de chiste en chiste como si nada. Habían nacido los Marthismos.
Durante los años defendió los puntos de vista oficiales, siendo la vocera de Cambio 90, desde la triple reelección, tumbarse abajo al TC, llamar terroristas a grupos de derechos humanos y un largo y doloroso etcétera. Luego reapareció postulando a la presidencia por el partido naranja, con unos afiches francamente poco creíbles (¿Cuál sonrisa era más fingida, la de Javier Diez Canseco o de ella? ¿O peor era él de los guantes?). Defendió todos los logros de su amado chino y basó su campaña el lo bueno que fue ese gobierno. Pero luego de la ruptura al interior de los fujimoristas, mantuvo silencio por un tiempo, hasta que el lunes reapareció recargada (¿De Risa?) y se mandó con un comentario que hasta mí me dejó con la boca abierta.

¿En verdad un símbolo puede ser considerado “maligno”? ¿Acaso la esvástica, tan relacionada con el nazismo, tiene otro significado en la India por ejemplo? Un acto que fue repudiado y rechazado, incluso por gente que yo consideraría lejos de ser “caviar”, puede ser reivindicado de la forma más fragante posible, con ese terrible tono de voz y una autoridad moral que lamentablemente no tiene.
A pesar de querer barajarla, se nota que la autoría del ataque al Ojo que Llora fue fujimorista, porque nada más que ella se dedicó a aplaudir terrible ataque. Como dije antes, los símbolos están dependientes del contexto, así que un atentado de tal magnitud y sincronización sólo logró que la gente que antes no tomaban en serio el monumento o desconocía su existencia, ahora lo tengan en sus bocas. Si bien corrió sola en esta carrera –los demás naranjas estaban concentrados en defender los lujos del extraditado- nadie más secundó las declaraciones, a pesar que hubieron ciertos amagues de hacerlo, pero hasta los sectores más favorables a su causa se mostraron cautelosos.

Si bien puede confundirse un poco este post, mi intención no es atacar a la aludida, sino mostrar hasta cierto punto mi indignación sobre unas declaraciones que en mi honesta opinión, son de lo más viperinas. Prefiero no hacer énfasis en otros temas, como su pasado en la PUCP, su filiación opusdeista o su descabellado trato a los grupos de estudiantes y de derechos humanos durante el año 2000.

La verdad, sería bueno que aprenda un poco lo que es la mesura.

lunes, 24 de setiembre de 2007

El mejor trato posible


“El mejor trato posible” así fue como definió Luisa Maria Cuculizza, congresista de Sí Cumple a como su otrora jefe y presidente, Alberto Kenya Fujimori, fue manejado desde su llegada al suelo patrio. Dicho sea de paso, y como introducción, la operación fue supervisada de cerca por el ministro Luis Alva Castro, que como buen Lord of the Tremors, aprovechó este tifón venido desde Chile para pasar piola con los problema que tiene debajo de sus narices, perdón, su cartera.

Así fue entonces como el chino no fue enmarrocado, fue asistido con un balón de oxígeno, porque al parecer le dio soroche a 20 metros sobre el nivel del mar, y fue llevado en helicóptero hacía el Fundo Barbadillo, su actual residencia por las próximas semanas, hasta que su nueva prisión sea terminada.

Si bien su llegada fue esperada, en especial por un grupo de desadaptados en polos naranjas que hicieron de las suyas afuera del aeropuerto, como el otro día en el Palacio de Justicia, no se permitió que la prensa tuviera un acceso directo, lo cual minimizó a conciencia el efecto semiótico que un rostro preocupado y compungido podría tener.

Entonces ya de una vez aquí, comenzaron los dolores de cabeza para el gobierno. Si Fujimori era un elemento desestabilizador de la política sureña, ya me puedo imaginar los efectos que puede lograr acá, de niveles huracanados. También comienzas las teorías conspirativas, en especial muchos creemos que este gobierno le debe favores (actuales y pasados) a los partidarios y familiares de Kenya. Sino recordemos al mejor amigo de Carlos Arana, Hernán Garrido Lecca, salvadazo de la interpelación con los votos naranjas, o al jefecito de Arana, Agustín Mantilla (erróneamente excluido de la lista de los más poderosos, al menos un tercer lugar merecía) recibiendo un sencillo de Vladimiro, a cambio de poner a la estrella al ritmo del chino.

Si bien hasta ahora me estoy equivocándome en estas cosas (y espero por el bien de este país seguir haciéndolo) nunca está de más ponerme en plan noico y pensar que lo último que quiere Alan García, es que le roben cámara o peor aún, sea incriminado alguno de sus ayayeros más cercanos, estos juicios van a ser fuera de los común, tanto por la cobertura dada, como también el impacto político que pesa sobre sus cabezas.

Como dice Fantomas, lo peor que podría pasar es que se “fujimorise” la agenda política y el APRA termine chantajeado por esta masa amorfa liderada por la ultramediática Keiko, que come por 4 y habla por 8 y por Carlos Raffo (qué se cagó porque planeo dedicarle un largo y viperino post). Entonces si realmente al partido de gobierno le interesa hacer algo justo con este individuo, debería no intervenir en la medida de lo posible, eso quiere decir dejar que los fiscales y jueces que ven la causa (que dicho sea de paso son lo mejorcito que tenemos) hagan su mejor trabajo y el extraditado sea tratado como lo que es: Un reo que a pesar que no representa mucha peligrosidad, es alguien que podría estar conspirando con sus ex socios para desestabilizar no sólo al Partido Aprista, sino también al sistema que alguna vez tumbaron y que tanto nos ha costado recuperar.

Por eso es bueno que exista algún tipo de consenso (se que pido mucho) entre los partidos políticos (debo estar soñando) para poder aislar al fujimorismo (nada personal) no como una fuerza política (pueden dar clases de baile, ¿Aló Tudela?) sino como un grupo mafioso (nunca lo pensé de otra forma) que va a defender a muerte a su líder (¿Aló Gonzalo?) y van a usar cualquier método para lograrlo (Los Soprano, nueva temporada). La famosa y renombrada alianza (Amor serrano) va a ser puesta a prueba cuando el fujimorismo pida más y más beneficios para su jefe (chantajes) a cambio de salvarle el pellejo a algunos miembros del gobierno que tiene un rabo de paja (algunos, como Marcahuasi, tienen un granero completo). Por eso insisto con que los demás partidos (hasta los nacionalistas actúan más decentes últimamente) tienen que ponerse las pilas en este tema (ya, ahora sí quemé).

Espero estar equivocándome en este tema, así como jure, y rejure que no venía este año, así como dije que se iba a fugar. Todo lo que hay que hacer es tener los ojos bien, pero bien abiertos y velar porque las cosas sean hechas de la mejor manera, con un juicio impecable y una sanción ejemplar. Y para eso hay que darle el trato que se debe.